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Un modelo dinámico e innovador

Atenzia utiliza el modelo ACP, aplicando nuestros conocimientos y experiencia adquirida durante 25 años de actividad. Un modelo dinámico, en continuo proceso de evolución y adaptación a los cambios sociales.

Se estructura en torno a cuatro ejes de actuación:

  1. Servicio individualizado y personalizado
  2. Entorno del usuario como coprotagonista del servicio
  3. Teleasistencia como servicio social público
  4. Servicio adaptado a los agentes del territorio
Atención personalizada
Investigación

Servicio individualizado y personalizado

Tradicionalmente, los usuarios del servicio han sido tratados todos por igual, sin embargo, cada persona es diferente. Por ello deben ser tratados de manera diferente. Sus circunstancias, preferencias y deseos nos obligan a prestar un servicio centrado en la persona, dándole todo el protagonismo a él y a su familia.

A partir de un diagnóstico inicial, la prestación del servicio se orienta a dar respuesta a la necesidad específica de cada persona, con el objetivo de mejorar su calidad de vida. Fomentando, con mayor o menor énfasis, diferentes ámbitos como la autonomía, la independencia, la autoestima o la capacidad de decisión, entre otros.

Entorno usuario

El entorno del usuario, coprotagonista del servicio

La familia sigue siendo el soporte fundamental de la atención a las personas dependientes y, en situación de vulnerabilidad, es un soporte básico para su adecuada atención. Cuando la familia no existe, es el entorno el que de alguna forma ocupa su lugar. Este entorno entendido como el conjunto de personas con las que el individuo puede relacionarse: familiares, cuidadores, amigos, vecinos, influye de forma decisiva en su estado, en su desarrollo y en calidad de vida.

En Atenzia entendemos la teleasistencia como una herramienta para cuidar al usuario y apoyar a su entorno. La creación de una red de apoyo, ayuda y capacitación a los familiares y cuidadores es uno de los aspectos críticos en los que la teleasistencia puede aportar un valor exclusivo.

Teleasistencia

La teleasistencia como servicio social público

El servicio de teleasistencia forma parte del catálogo de prestaciones de la Ley 39/2006, de 14 diciembre, de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia, competencia de las CC.AA. También forma parte de la cartera de los servicios sociales de atención primaria o básicos de muchos ayuntamientos.

Es un servicio cercano y próximo al ciudadano, idóneo para situaciones de soledad con independencia de la edad y condición del usuario, y con un marcado carácter preventivo. Fomenta actitudes de autocuidado, motiva al usuario para que realice ejercicio físico, se relacione y salga de su aislamiento. Asesora e informa sobre recursos públicos de envejecimiento activo.

Para los servicios sociales, es una herramienta para abordar situaciones de vulnerabilidad, detectar precozmente indicadores de riesgo y activar soluciones y medidas que eviten el deterioro o la crisis. De especial valor es su capacidad para movilizar recursos públicos en situación de emergencia (policía, bomberos, sanitarios…) En este sentido, en Atenzia entendemos la teleasistencia dentro del marco de las políticas sociales públicas y alineada con los objetivos, los criterios y la organización que haya definido cada administración para atender a sus ciudadanos.

Servicio médico adaptado

Servicio adaptado a los agentes del territorio

El servicio tiene una visión integral de la situación de la persona. Se presta en coordinación con los SS.SS locales, por ser un servicio próximo y con el que contacta habitualmente el ciudadano.

Conlleva también la relación con otros múltiples agentes que participan en la atención y asistencia al usuario, como en los relacionados con la atención de emergencias y, singularmente, con el ámbito sanitario. Una eficiente relación y coordinación con los agentes sanitarios contribuye a la obtención de los mejores resultados posibles en el tratamiento del estado de salud y especialmente en la prevención del deterioro, de las enfermedades crónicas, frecuentes en los usuarios del servicio. En este punto, el servicio de teleasistencia puede aportar un valor significativo como primer punto de detección e intervención.