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Recomendaciones salud en otoño

Algunos consejos para cuidarnos después del verano

Recomendaciones de salud

Hace unos meses hablamos sobre la astenia primaveral y sus causas, síntomas y tratamiento. En la época otoñal, este trastorno vuelve a incidir sobre muchas personas debido a las nuevas condiciones climáticas, la reducción de horas de luz, la disminución de temperatura… Para tratarla y evitar que el impacto sea mayor, es necesario mantener buenas costumbres y cuidar la salud, con una dieta rica y variada, horas de sueño y ejercicio.

Además, después del verano es la época preferida para las enfermedades respiratorias, los resfriados o algunos tipos de alergias, por lo que tanto las personas mayores, como sus familiares o los servicios de teleasistencia deben extremar las precauciones.

Consejos para cuidar la salud después del verano

Siguiendo ciertas pautas relacionadas con la salud, la repercusión de la llegada del otoño a nuestras vidas puede llegar a ser menos incisiva. Algunos consejos para cuidarnos son las siguientes:

  • Mantener una alimentación sana y equilibrada: indispensable para compensar la disminución de defensas que va asociada a la bajada de temperatura. Podemos aprovechar los alimentos de temporada como la alcachofa, la berenjena, el calabacín, las setas, y algunas frutas que aportan gran cantidad de energía como las uvas, la chirimoya o la granada.
  • Practicar ejercicio diario: a pesar de que se termina el buen tiempo, es posible aprovechar las horas de luz para hacer ejercicio al aire libre como pasear a buen ritmo. Es muy bueno porque permite liberar endorfinas y mantener una buena forma física.
  • Las horas de luz también pueden aprovecharse para tomar el sol, observar un paisaje diferente o simplemente pensar. La luz solar es muy importante en nuestra vida, segrega hormonas que nos hacen estar de mejor humor y nos estimula.
  • Vacunarse contra la gripe: debe ser un hábito ya adquirido por todos nuestros mayores. Las campañas de vacunación suelen comenzar en el mes de octubre y se centran en los mayores de 60 años y en los menores de 60 que tengan alguna enfermedad crónica, embarazadas y otros grupos de riesgo.
  • Utilizar bien el tiempo en casa: en otoño e invierno pasamos muchas más horas en el domicilio debido al mal tiempo que a veces nos acompaña o la reducción de horas de luz, como comentamos. Es muy beneficioso utilizarlo también con buenas prácticas y con actividades que no solemos desempeñar en otras temporadas. Cocinar, cuidar las plantas, pintar o invertir más tiempo en la lectura son algunas de ellas.
  • Para evitar infecciones propias de los meses más fríos, se recomienda lavarse las manos con frecuencia, ventilar bien el domicilio y no compartir objetos que puedan estar en contacto con personas infectadas.

Debemos tener muy en cuenta que nuestros mayores sigan estas recomendaciones para paliar los efectos de la llegada del frío y la posibilidad de contagiarse de enfermedades, de manera que disfruten de una mejor calidad de vida.